Cuevas de los Verdes

Lanzarote: Cuevas de los Verdes: Auditorium
Lanzarote: Cuevas de los Verdes: cuevas

Esta cueva constituye sólo una pequeña parte de la intrincada red de galerías subterráneas y cavidades naturales con aproximadamente siete kilómetros de longitud que unen el volcán Corona con el mar. Tal como ya hemos referido, este laberinto de galerías y cuevas, al que pertenecen también los Jámeos del Agua, es de origen volcánico. En los tiempos prehistóricos, cuando se produjeron las grandes erupciones, los gases y la lava formaron con sus bombas explosivas estas cuevas, características de Lanzarote.

Lanzarote: Cuevas de los Verdes: agua

El nombre de la Cueva de los Verdes se debe al color prevaleciente de los musgos que desde hace miles de años crecen sobre las paredes y bóvedas rocosas. Los lanzaroteños la usaron en los siglos pasados como refugio de los ataques piratas, escondiéndose en las profundas anfractuosidades por días y más días, hasta que el peligro desaparecía. El dédalo de galerías y formaciones lávicas les permitía, además, organizar una buena defensa y transformar cada punto del laberinto en una fortaleza inexpugnable.

Lanzarote: Cuevas de los Verdes: túnel

La Cueva de los Verdes es un verdadero milagro de la naturaleza, no sólo por la caprichosa y extravagante forma de las rocas o por los variados juegos de luces y colores, sino también por los extraños efectos ópticos que en ella se producen. En algunos puntos, nuestros ojos reciben la neta impresión de hallarse ante profundidades vertiginosas, que se abren desmesuradamente como abismos. En otros, el espectáculo de bóvedas y paredes parece reflejarse al revés, algo más abajo, en un mágico espejismo de dilatación del espacio. ¿Qué es lo que, en realidad, sucede? Todos esos efectos se deben a la inmovilidad y extrema pureza de las aguas que inundan la cueva y funcionan como un espejo, reflejando las imágenes que están encima, en una fuga ilusionística de volúmenes llenos y vacíos.